Tratamiento de tortícolis congénita en Sant Boi
Un diagnóstico precoz para un tratamiento eficaz y seguro
La tortícolis congénita es una alteración frecuente en recién nacidos que provoca inclinación o rotación persistente de la cabeza hacia un lado debido a una tensión o acortamiento del músculo esternocleidomastoideo. En Moof Clinic realizamos una valoración exhaustiva de la movilidad cervical, simetría postural y posibles compensaciones asociadas. Aplicamos técnicas de terapia manual pediátrica suaves y seguras, acompañadas de ejercicios específicos y pautas domiciliarias para favorecer una recuperación progresiva y natural.
¿Cómo saber si tu bebé puede tener tortícolis congénita?
- Cabeza inclinada siempre hacia el mismo lado
- Dificultad para girar el cuello en una dirección
- Preferencia marcada por mirar hacia un lado
- Aplanamiento craneal (plagiocefalia) asociado
- Irritabilidad al intentar cambiar la posición
Los beneficios de una intervención temprana
Cuanto antes se detecte la tortícolis congénita, más rápida y eficaz suele ser la recuperación. El tratamiento temprano evita limitaciones en la movilidad cervical y previene posibles asimetrías craneales o posturales.
Además de trabajar directamente con el bebé, enseñamos a las familias cómo posicionarlo correctamente, cómo estimular el giro activo y qué pautas aplicar en casa para acelerar la mejora de forma segura y respetuosa.
- Mejora de la movilidad cervical
- Corrección de asimetrías posturales
- Prevención de plagiocefalia asociada
- Tratamiento manual suave y seguro
- Orientación personalizada a padres
Preguntas frecuentes sobre la tortícolis congénita
En algunos casos leves puede mejorar parcialmente, pero sin tratamiento puede generar compensaciones y asimetrías. La fisioterapia acelera la recuperación y reduce riesgos asociados.
No. Las técnicas utilizadas son suaves, específicas y adaptadas a la edad del bebé.
Depende de la severidad y de la edad de inicio del tratamiento. Cuanto más precoz sea la intervención, menos sesiones suelen requerirse.
Si se siguen correctamente las pautas y se completa el tratamiento, no suele reaparecer. El seguimiento ayuda a asegurar una evolución adecuada.